Francia vivió este sábado otra jornada de protestas contra el costo de vida, con incidentes en varias ciudades y al menos 166 detenidos hasta el mediodía. Estudiantes, exreferentes de los chalecos amarillos, activistas climáticos y agricultores coincidieron en la calle con un reclamo de fondo que se entiende en cualquier idioma: la plata no alcanza.
Según el Ministerio del Interior, hubo 140 acciones registradas y unas 32.800 personas movilizadas fuera de París. El gobierno desplegó 10.000 policías y gendarmes, la mitad en la capital.
París, blindada
La Prefectura prohibió concentraciones alrededor del Elíseo, de Matignon, de las dos cámaras del Parlamento, de los Campos Elíseos y de las estaciones de tren, y autorizó solo una marcha entre las plazas de la República y de Clichy. Aun así, la policía usó gases lacrimógenos en la plaza de la República horas antes del inicio, mientras en los Campos Elíseos los comercios tapiaban sus vidrieras.
Los agentes hicieron cientos de controles preventivos y disolvieron dos concentraciones: una sindical, de unas 100 personas, junto a la estación del Norte, y otra de estudiantes secundarios en la calle de Rennes. Un centenar de encapuchados intentó bloquear el estacionamiento de las sedes de CNews y Europe 1, ambas del empresario Vincent Bolloré, cercano a la extrema derecha: lanzaron objetos, rompieron vidrios y unas veinte personas fueron arrestadas.
La Prefectura dijo que las acciones violentas organizadas en redes “han sido un fracaso”. El ministro del Interior, Laurent Núñez, ordenó a los prefectos desalojar de forma sistemática cualquier punto clave que fuera bloqueado.
Marsella, Lyon y el resto del mapa
En Marsella hubo contenedores incendiados, una comisaría municipal con vidrios rotos y artefactos de humo, y un grupo de encapuchados que irrumpió en el ayuntamiento: derribaron una puerta, pintaron una “A” anarquista y uno gritó “Estamos tomando la Bastilla”. En Lyon hubo concentraciones en la refinería de Feyzin, una oficina de turismo incendiada y enfrentamientos con la policía, que respondió con gases, granadas de dispersión y un cañón de agua.
También hubo bloqueos en las circunvalaciones de Rennes y en calles de Lille. En Ruán, un incendio que las autoridades calificaron de “voluntario” quemó de madrugada la fachada de un edificio universitario, y se abrió una investigación.
La pelea política
Los sindicatos no convocaron, aunque algunos, como la CGT francesa, expresaron apoyo. La izquierda, sobre todo La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, mostró simpatía; su dirigente Bally Bagayoko, alcalde de Saint-Denis, habló de “la convergencia de luchas” y de “el punto de partida de una dinámica más importante”.
Del otro lado, Marine Le Pen, favorita para la presidencial de la próxima primavera, culpó a los “alborotadores” y dijo que el reclamo fue “secuestrado por la extrema izquierda”. Mélenchon, que volverá a ser candidato, podría llegar al balotaje según las encuestas. El costo de vida, a esta altura, ya es tema de campaña.




