Las diferencias internas dentro del Gobierno de Javier Milei vuelven a quedar expuestas en medio de una creciente disputa por espacios de poder, armado político y posicionamiento electoral. Mientras el Presidente intenta sostener el control de su gestión, distintos sectores de La Libertad Avanza avanzan con agendas propias y profundizan las tensiones dentro de la cúpula oficialista.
Uno de los focos principales de conflicto gira alrededor de Patricia Bullrich, quien en las últimas semanas consolidó mayor protagonismo político dentro del esquema libertario y comenzó a jugar un papel cada vez más influyente en el armado nacional del oficialismo. Su crecimiento genera incomodidad tanto en sectores históricos de La Libertad Avanza como en dirigentes cercanos a Karina Milei.
En la Casa Rosada reconocen que existen diferencias internas respecto a la estrategia política y electoral para los próximos meses. Mientras algunos dirigentes buscan ampliar acuerdos con sectores del PRO y gobernadores, otros sostienen que el oficialismo debe preservar una identidad más cerrada y confrontativa.
El escenario también expone la fragilidad estructural del Gobierno, que pese al respaldo que todavía mantiene en parte del electorado, continúa dependiendo de alianzas parlamentarias cambiantes y de negociaciones permanentes para sostener gobernabilidad.
En ese contexto, Bullrich aparece como una de las dirigentes con mayor capacidad de construcción territorial y vínculo con sectores tradicionales de la política y las fuerzas de seguridad. Su protagonismo creció especialmente luego de haber quedado alineada de manera total con Milei tras las elecciones presidenciales.
Sin embargo, dentro del oficialismo algunos dirigentes observan con desconfianza el avance de la ministra de Seguridad y temen que termine construyendo un espacio propio con autonomía política dentro del Gobierno.
Las tensiones también alcanzan a otros funcionarios de primera línea, donde conviven proyectos personales, disputas de influencia y diferencias sobre el rumbo político de la gestión. Cerca del Presidente sostienen que Milei continúa tomando las decisiones centrales, aunque admiten que el funcionamiento interno del Gobierno se volvió cada vez más complejo.
Mientras tanto, la administración libertaria intenta sostener el foco en los indicadores económicos y en la baja de la inflación, aunque puertas adentro las disputas políticas comienzan a ocupar un lugar cada vez más importante dentro del oficialismo.




