El sueldo no llega a fin de mes, y para muchos tampoco llega al 20. Dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero antes de esa fecha y más de la mitad se endeudó en los últimos seis meses, en su mayoría para pagar comida y salud.
Los datos son del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora. Casi cuatro de cada diez hogares no pasan la primera quincena con sus ingresos. Solo el 34% cubre el mes completo y apenas el 9,8% puede ahorrar. Entre los menores de 40 años, los que se quedan sin plata antes del 20 llegan al 72%; en la clase baja, al 83,3%.
Deuda para sobrevivir
El 56,2% tomó deuda en el último semestre. El destino es lo que más preocupa: el 55,1% la usó para alimentos y salud, el 21,3% para tarifas y servicios y solo el 11,8% para comprar bienes durables. El crédito dejó de ser consumo o inversión y pasó a ser un salvavidas.
Según la consultora, como la deuda de un mes se paga con el ingreso del siguiente, “el ciclo se retroalimenta y la morosidad deja de ser un episodio para convertirse en un riesgo estructural de los hogares que usan la deuda como puente”.
Por nivel socioeconómico
- Clase baja: el 59,6% se queda sin ingresos antes del 15 y el 83,3% antes del 20. Ahorra el 0,9%. El 68,1% se endeudó y, de ellos, el 65,5% lo hizo para necesidades básicas.
- Clase media: el 51,4% no llega a fin de mes y el 47,1% tomó deuda. El 45,6% la destinó a gastos primarios, y es el sector que más se endeuda para pagar tarifas: 29%, contra 18,2% en la clase baja y 4,7% en la alta.
- Clase alta: solo el 20% se queda sin fondos antes de fin de mes y el 61,9% ahorra. Se endeudó el 36,5%, en su mayoría (63,4%) para comprar bienes durables.
Los menores de 40 están en la situación más frágil: solo el 3% ahorra, el 60,9% se endeudó en seis meses y el 69,1% ve mal la economía del país.
Sueldos que pierden
Desde marzo, nunca menos del 81% de los encuestados dijo que su ingreso le pierde a la inflación. El pico fue en julio, con el 87,4%. En la medición actual es el 81,8%.
Frente a la morosidad, el 67% cree que el Estado tiene que intervenir. La mayoría no pide rescates sino reglas: el 61,3% prefiere regular cómo y en qué condiciones se otorgan los créditos, el 23,6% propone refinanciar deudas a través del Banco Central y solo el 7,5% apoya condonarlas por ley.
El dato de fondo es político: cuando el endeudamiento se usa para comer, la discusión ya no es sobre consumo sino sobre ingresos.




