Boca necesita dar vuelta la serie en el Maracaná y su gran esperanza es Leandro Paredes. El capitán se recupera de un desgarro más rápido de lo previsto y podría llegar a la revancha de semifinales de la Copa Sudamericana con Vasco da Gama.
El partido es el martes 20 de octubre a las 21.30 en Río de Janeiro. Paredes se desgarró el isquiotibial derecho hace poco más de una semana, contra Instituto, y desde entonces hace un tratamiento intensivo con plasma rico en plaquetas y trabajos de campo en solitario con médicos y kinesiólogos.
La ilusión creció con un video del entrenamiento en Ezeiza que difundieron el club y el propio jugador: pasadas, cambios de ritmo, frenadas, aceleraciones y trabajo con pelota, con una intensidad mayor a la esperable para tan pocos días después de una lesión muscular.
Arruabarrena, con cautela
Después del 2-1 a Talleres, que dejó a Boca primero en la tabla anual, Rodolfo Arruabarrena bajó la expectativa. Entre risas, dijo que Paredes está en un “cinco” sobre diez. Pero reconoció lo que pesa el jugador: “Él quiere estar siempre y para nosotros, teniéndolo ahí, es muy difícil decirle que no”. La decisión, aclaró, dependerá de lo que digan los médicos.
Su ausencia en la ida se notó: Boca perdió 1-0 en la Bombonera y cortó un invicto de 17 partidos.
Paredes forma parte de la delegación de 33 jugadores que viaja a Río y se concentra en Barra da Tijuca. Tras las prácticas en el predio de Flamengo, el técnico definirá si lo pone de entrada junto a Alan Velasco y Sebastián Villa, que vuelven al equipo. Boca necesita ganar para seguir soñando con la final.




