Brian Fernández, el delantero que pasó por Colón y Racing, repasó sin filtro una carrera marcada por las adicciones. Hoy está sin equipo y espera una nueva oportunidad.
El atacante, criado en el barrio Yapeyú de Santa Fe, admitió que cambiaría varias decisiones: “Me hubiese gustado haberlo hecho diferente, no como pensaba antes. Yo creía que por ahí iba el camino. Por ahí me estaba destruyendo. Fiesta en Canning, fiesta en Nordelta, fiesta en Puerto Madero, de acá para allá”.
Consultado por el doping positivo que tuvo en Racing, contó que consumió por primera vez a los 13 años, en Santa Fe. Y no le echó la culpa a nadie: “Quise probar y probé. No tiene nada que ver el entorno. Está en uno, si querés tomar o no, nadie te obliga a hacerlo”.
“Ese día casi pegan un tiro”
También recordó una noche en una plaza de un barrio santafesino en la que le apuntaron con un arma: “Quería parar en esa plaza y conocerla, pero la conocí mal. Ese día casi pegan un tiro. Yo también andaba con revólver, con todo encima, podía pasar cualquier cosa, pero decidí no utilizar nada”.
Portland, Colón y el presente
Sobre su salida de Portland Timbers en 2019, explicó que se fue porque no lo dejaron viajar a ver la final de la Sudamericana: “Me calenté, me tomé un avión y me vine; no llegué a la final; me cancelaron el contrato”. Después volvió a Colón: “Cumpliendo el sueño, hice un gol, pero no logré lo que tanto quería, estar bien, pasarla lindo. Fueron tres años que intenté, pero no pude salir adelante”.
Tras la rescisión con Portland tuvo una oferta del fútbol de Arabia, que hoy ve como la “oportunidad de salvar” su carrera, pero eligió volver al Sabalero.
Su presente es otro: “Antes se me ponían 10 clubes y elegía yo dónde iba, hasta el 2020, 2021, 2022 podías elegir más allá de lo que me haya pasado en Colón. Pero ahora ya no puedo”. Por ahora, espera que alguien le abra la puerta para volver a jugar.




